lunes , 23 noviembre 2020

DESDE EL BANCO DEL KOMANDO: ¿CÓMO LE PONEMOS AL NIÑO?

Aquí tenéis la opinión de Brigadas Amarillas en relación a la propuesta del PSOE, del cambio de nombre del Estadio municipal.

A raíz de las recientes noticias sobre el cambio de nombre de la Avenida Ramón de Carranza, ha surgido el inevitable debate del nombre del Estadio.

Me sorprende como en Twitter, sección de comentarios de noticias, o en encuestas, hay quienes se atreven a aseverar que el cadismo no quiere que se cambie el nombre del estadio, hablando en nombre de una comunidad que tiene de todo, como en botica.

También me sorprende que haya quienes normalicen la represión en la ciudad, de la que Ramón de Carranza fue directo responsable, alegando que el nombre de Carranza ha trascendido de la política y actualmente sólo se vincula al mundo futbolístico. No se puede tener una memoria tan selectiva según convenga y mantener la decencia ante un hecho como este. No vale que la gente no sepa quién es, ni qué hizo Ramón de Carranza, de la misma manera que no lo llamaríamos Salazar aunque nadie sepa que se trataba del dictador portugués. Hay cosas que precisamente, hay que recordar para saber cómo nos posicionamos. De hecho, también me parece en este sentido una desfachatez proponer que el nombre sea Carranza, desvinculándolo del personaje. Me niego.

Brigadas Amarillas, como colectivo cadista y antifascista, tiene que estar al frente de una campaña a favor del cambio de nombre, con propuestas argumentadas sobre la mesa. Ideas, hay muchas, ideas que representen a todo el mundo, pocas. 

Mucha gente olvida que el estadio es un espacio municipal, que no es propiedad del Cádiz C.F., ni del cadismo, por mucho que sea lo más característico y que, por lo tanto, toda la ciudad tiene el mismo derecho a opinar, buscando un nombre que le represente.

El nombre más sonado es el de “Mágico González”, que ya ha sonado en más de una ocasión. Sin embargo,  es bien conocido, al igual que bien minusvalorado, el hecho de que sobre el salvadoreño pesó una acusación de acoso sexual, algo que el propio astro ha esquivado siempre que se toca el tema.

En mi opinión, y siendo consciente de que la ciudad y el equipo tienen un vínculo de unión estrechísimo, tanto que, en ocasiones, no sabríamos decir si la bandera de la ciudad es morada o azul y amarilla, buscaría un nombre que uniese ambos elementos. Y tanto el equipo como la ciudad son conocidos, no por sus riquezas, ni sus éxitos, sino por su gente (habitantes y afición) por lo que propongo el nombre de “Pascual García de Quirós Macarty”, para que de nombre al estadio.

Perfectamente integrado en Cádiz, habiendo nacido en Extremadura, es uno de los ejemplos perfectos de que el gaditano nace donde le da la gana; Su alegría, extrapolada cuando se encontraba con más gente con guasa como él, lo llevó a ser presidente y protagonista del Atlético Agujetas (que cualquiera no pisa las tablas del Falla); Fue, sin lugar a dudas, el germen del cadismo como se conoce actualmente, que él era el loco vestido de amarillo con bufanda colorida al cuello, mientras el resto del estadio le miraba con una mezcla de paternalismo y socarronería, ahora todo el estadio se llena de “Macartys”, y antes de que nadie salte no tengo ni idea de su ideología política, ni falta que me hace, porque independientemente del pie del que cojeara, representaba a Cádiz, al Cádiz y al cadismo como nadie. Qué bonito sería, ¿no?

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