Foto: Marca

EL EQUIPO TEMIBLE DE ÁLVARO CERVERA

Foto: Marca

Cuando a priimeros de año, con el partido empezamos a perder fuelle en tierras navarras, algunos vislumbraban el comienzo del nuevo día de la marmota. La repetición hasta la extenuación de calcar picos de rendimiento, juego, empuje y rachas. El Cádiz solía entrar en barrena a esta altura de la temporada y el cadismo se sumía en el eterno proceso ciclotímico inherente a esta afición.

Algunos ya temían, viendo incluso al equipo por una hipotética lucha por no descender al grupo IV de Segunda B. Pero algo distinto ha sucedido esta temporada. Y el giro de 180 grados que ha dado el equipo con respecto a partidos como contra el Osasuna, Almería u Oviedo. Partidos planos, sin mordiente y sin la más mínima capacidad para hacer daño al contrario.

Pero algo ha cambiado. Esa cautela pretérita de Álvaro Cervera ha tornado a un discurso más ambicioso. Ve que sus armas han subido exponencialmente, sobre todo en ataque, y sabe que si su equipo es sólido en defensa no hay techo para este Cádiz. Ya lo dijo justo después de ganar a un Tenerife casi sin despeinarse. Con Álex Fernández, Garrido, Salvi o Lekic en el banquillo. Dosificando a sus jugadores. Con un Jairo que jugó el último tramo del encuentro con las ideas más frescas. Recordando al Jairo que desarbolaba a los laterales y provocaba el pánico en las defensas más férreas. Con un Salvi espoleado por la inesperada competencia surgida con nombres como Querol, Machís o el mismísimo Aketxe. Un Machís que ha convertido de golpe y porrazo al equipo amarillo, en un aspirante a todo. Su feroz desborde y su increíble capacidad goleadora lo convierten en la referencia ofensiva del equipo. Un Querol infatigable que parece que lleva años jugando en este Cádiz. Haciendo un trabajo brutal fijando a los centrales y permitiendo la entrada de los mediaspuntas como cuchillos en mantequilla.

Todo esto sin contar con nombres como Manu Vallejo, Lekic, Jovanovic o Renella, que esperan ansiosos su oportunidad, y a buen seguro que algunos de estos nombres, la aprovecharán.

Un Cádiz temible como indicaba Álvaro Cervera. Al igual que el partido ante el Lugo, un arranque de furia final, inclinó la balanza hacia una racha positiva. Tienen la oportunidad de refrendar estos dos últimos resultados en casa del colista. Un campo que históricamente ha sido siempre complicado para los cadistas, pero al que vamos en una situación envidiable.

El viejo fantasma amarillo ha vuelto. Ahora que tiemblen….

Dejanos tu comentario...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies