FURIA DE TITANES EN EL MOLINÓN

Por Jorge González

La victoria de anoche no fue una victoria cualquiera. Treinta y nueve años en los que el Cádiz no había tomado por asalto el templo de Mareo. Fue una victoria de prestigio, de las que marcan épocas. En un estadio donde se respira fútbol por los cuatro costados, el equipo amarillo se convirtió en una orquesta implacable. Un martillo que no dejó de golpear a su rival. Porque cuando los cadistas están en forma son imparables.

Desde la portería, con un gran y seguro Cifu, hasta el trabajo extenuante de Carrillo, todos los jugadores que jugaron ayer en tierras asturianas, doctoraron al Cádiz en un escenario en el que nadie había ganado todavía esta temporada.

Ver el poderío de Garrido. Las cabalgadas de los puñales que tenemos por bandas con Salvi y Álvaro García. Qué decir de José Mari… Que es un lujo para el Cádiz contar con un jugador con la calidad del roteño. Unos centrales inexpugnables con Villanueva y Marcos Mauro. La segunda juventud de Servando, y su adaptación camaleónica en los laterales. El tarrito de las esencias de Álex Fernández,… Ayer el equipo amarillo fue un martillo. Ayer fue un triunfo de prestigio. Un triunfo de los que le contaremos a los futuros cadistas. Ayer el Cádiz clavó una pica en la tierra de un coloso del fútbol español.

Ayer, el coloso gijonés, no contó con que el equipo cadista, desató su furia de titanes…

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