NADIE NOS QUITARÁ EL DERECHO A SOÑAR

Por Jorge González

Segunda mitad de septiembre y todo el mes de octubre. El Cádiz recibe tortazos en el campo y desde la grada. Álvaro Cervera está más discutido que nunca y el buen comienzo de temporada se disipa entre derrotas y empates. Pero el equipo cree. Esa plantilla que muchos declaraban que era peor que la pasada temporada. La misma plantilla que en Lorca, encajó una de las derrotas más dolorosas de los dos últimos años. 3-0 y el cadismo arde en llamas. Se piden cabezas de turco y casi todas las miradas miran a una cabeza con gafas y alopecia.

Se piden cabezas de turco y casi todas las miradas miran a una cabeza con gafas y alopecia.

Tras otra dolorosa derrota en Huesca, con un Cádiz desarbolado, aparece el Betis en escena. Y ahí cambia todo. Cervera mueve fichas. Sabe que en la partida de ajedrez está en jaque. Mantiene a Servando en el eje de la zaga e introduce a Villanueva junto al capitán. En el lateral izquierdo mete al holandés-brasileño, Lucas Bijker en detrimento de Brian Oliván. Se recuperan de sus lesiones Salvi, Álvaro y José Mari. En la búsqueda de un mediapunta que diera pausa y último pase, prueba con Álex Fernández, puesto en el que jugó el madrileño la pasada temporada con el Elche. Arriba, el míster sin miedo alguno, quita a Barral y mete a un cuestionado Carrillo.

El equipo aún perdiendo, muestra una buena imagen frente al Betis. El fin de semana llega el Rayo y se empata en un partido que se pudo ganar. Lo importante para Cervera: mantener la portería a cero.

A estas horas, estamos en puestos de ascenso directo a Primera División. Queda un mundo, pero anoche nos permitimos la licencia de soñar.

Han pasado cinco jornadas desde entonces. A estas horas, estamos en puestos de ascenso directo a Primera División. Queda un mundo, pero anoche nos permitimos la licencia de soñar. Porque es gratis. Porque lo merecemos. Porque hemos sufrido mucho en la últma década. Nuestro objetivo está claro. Los 51 puntos. A partir de ahí, que la noche gaditana nos haga soñar. Soñar con lo que no queremos decir. Soñar con la palabra que se ha convertido en tabú. Soñar con lo que no nos atrevemos a pensar. Pero en definitiva, soñar con lo que no nos podemos quitar de la cabeza.

También te podría gustar...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies