QUIZÁS HAYA QUE IR PREPARÁNDOSE PARA LO PEOR

Por Jorge González

Anda el cadismo narcotizado y en una lenta agonía. La afición se enfrenta impotente a esa cacería de nuestros perseguidores que nos ven como el rival propicio para desgarrarnos de los puestos de Play off en su beneficio.

Hay varias claves para que hayamos llegado a esta situación y aquí las enumeramos:

Cansancio: La plantilla está llegando muy cansada a este fin de curso. Las lesiones se suceden en jugadores claves y esto se nota en el campo. La falta de frescura y una alta intensidad en el campo durante toda la temporada, muestran una planificación física que quizás no haya sido la conveniente.

Falta de gol: otro factor determinante. Sin goles no hay paraíso y vamos viendo cómo caen las hojas del calendario y nuestros delanteros siguen con la pólvora mojada. El último gol de nuestros cuatro arietes fue de Barral hace ya más de un mes contra el Rayo y anteriormente hay que bucear en las estadísticas para encontrar un gol de nuestros delanteros.

Hay que añadir que los extremos están fundidos e intercalan pequeñas lesiones que hacen que no estén al cien por cien y tampoco vean portería jugadores como Salvi o Álvaro.

Fichajes de invierno: escasísima la aportación de los tres hombres que llegaron en la ventana de fichajes del pasado enero. Ni Jona, ni Fausto Tienza han podido mostrar una versión aceptable para jugar en un equipo que lleva más de veinte partidos entre los seis primeros.

La aportación de Eugeni, quizás esté un poco por delante de los otros jugadores, pero los detalles de su calidad, han quedado relegados a pequeños chispazos en los partidos de los que ha disfrutado de minutos.

Hay que tener en cuenta que la temporada pasada se consiguió la cesión de un jugador que terminó siendo determinante para alcanzar los play off, como Aketxe. Esta temporada no se ha estado acertado desde la dirección deportiva.

Falta de ideas y alternativas: En este apartado hay que señalar al míster. La filosofía del equipo ha venido funcionando hasta hace un par de meses, pero los rivales ya nos conocen al dedillo. Basar única y exclusivamente el juego de ataque en las bandas, nos ha hecho depender del estado de forma de Álvaro y Salvi, y en estos momentos están fundidos.

La falta de alternativas y la nula profundidad por el centro motivan al rival a jugar con comodidad en defensa, una vez desactivados los jugadores de banda del equipo gaditano.

Tampoco se vislumbra un trabajo a balón parado, ni una estrategia para sorprender al contrario de esta manera.

El entorno: La estricta exigencia desde medios de comunicación y aficionados para que el equipo alcanzara los puestos de privilegio también ha jugado en nuestra contra. Cuando la permanencia era el objetivo, el equipo jugaba suelto y sin una presión que ahora le está pasando factura.

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