REALZARAGOZAFANS Y SU CRÓNICA DE LA SANGRE CALIENTE

Foto La Voz Digital

Tal como suele decirse, en el fútbol no hay objetividad y nadie parte peras con el equipo rival. Cada cual defiende su escudo y sus colores y todo lo demás queda relegado a segundo plano.

Pero nos ha sorprendido ver esta crónica circulando por la red de la web http://realzaragozafans.com/ donde se ha perdido la perspectiva total del encuentro y el cabreo de la derrota se ha apoderado del argumento a la hora de redactar el artículo.

Parece que se ha tomado el mismo razonamiento del entrenador rival donde suele arremeter con todo cada vez que pierde. Una ira presa de la impotencia y de verse arrollado en un planteamiento que superó al equipo maño desde el principio. Se quiere responsabilizar al árbitro, a la grada o a la dureza de los nuestros pero nunca asumir el mea culpa del triste bagaje que ofreció el conjunto zaragocista, el cual fue superado desde el minuto 1.

No sé que clase de partido presenció el cronista, pero sin duda alguna, uno distorsionado y distanciado del real El de ayer fue un partido donde el conjunto de Cervera era conocedor de su vital importancia, lo cual hizo que estuviesen enchufados desde el calentamiento. Una plantilla que peleaba y luchaba cada balón como si fuese el último, con sacrificio, con compañerismo, concentrados y concienciados en la victoria. Arropados por una afición entregada que hizo su función, de presión al rival y de llevar en volandas al equipo. En definitiva un equipo sabía lo que se jugaba y el otro no. Pero así es el fútbol.

Os dejamos con la crónica. Juzguen ustedes mismos.

El Cádiz se encomendó a un cerrojazo y al fútbol subterráneo para enfrentarse al Zaragoza. La permisividad y el doble rasero del árbitro le aseguró no encajar goles. La explosividad de Álvaro García asestó dos golpes de los que el Zaragoza no se pudo recuperar. Sin embargo, el equipo maño aún depende de sí mismo para clasificarse en el playoff de ascenso. Los más viejos del lugar recordarán esos años de esplendor del fútbol gaditano. Cuando el auténtico submarino amarillo jugaba en el Ramón de Carranza. Con los Juan José, Zúñiga, Manolito, Luque o Pepe Mejías. Y por supuesto, con el gran Mágico González. Ese Cádiz era un equipo con solera, y el trofeo Carranza era el fútbol veraniego más esperado. En sus recientes años en la Segunda B, su afición fue ejemplo de diversión y buen rollo en las gradas. Bueno, pues todo eso se acabó. De la mano de Álvaro Cervera, el Cádiz recuerda a esos rocosos equipos italianos eles al catenaccio. Y desde el graderío se exuda una crispación constante. Todo vale para ganar, sobre todo si se llevan siete jornadas sin hacerlo y te juegas el playoff. Bienvenidos a la era del otro fútbol en el Cádiz C. F.

Sí, es tan válido como cualquier otro estilo. De hecho, al Cádiz le va de maravilla, como demuestra su posición en la tabla. Y el Zaragoza debería haber sabido encontrar la manera de contrarrestar ese fútbol. El rombo de Natxo no siempre asegura la victoria, la alineación demostró no ser la más acertada y los cambios tampoco fueron los mejores. Sumado a la actitud de un colegiado que utilizó diferentes varas de medir, poco se podía rascar. Fue la tormenta perfecta. Ver que Febas recibió una amonestación, pero no así Bijker, Barral, o sobretodo Garrido, no tiene explicación. Garrido, ese no-jugador cuya única labor fue hacer falta a cualquier jugador que se encontrara en sus cercanías. Delante de las narices del árbitro. Con patadas, empujones o agarrones. A Febas, Ros, Zapater, Eguaras o los laterales. Y el árbitro no pitó la mitad ni amonestó ninguna, ni por reiteración.

Se quiso, pero no se pudo Que nadie se lleve a engaño. El Zaragoza viajó a Cádiz con la firme intención de llevarse los tres puntos. Simplemente, le superó el propio partido. En apenas cuatro minutos Cervera ya había detenido un remate de Toquero, y Febas tuvo otra ocasión, rodeado por seis rivales. Pero en la primera ocasión gaditana, se rompió el partido. Álvaro García, su mejor jugador y única amenaza ofensiva real, desbordó a la defensa desde la banda y se plantó en el área. Cedió el balón a Barral, quien estaba de espaldas, pero se giró y de primeras batió a Cristian con un disparo cruzado. Un golazo en toda regla. El gol espoleó al Cádiz, que quiso aprovechar para noquear a su rival. Con un ritmo endiablado, los de Cervera encerraron al Zaragoza y buscaron el segundo.

Delmás vio su primera amarilla deteniendo una internada más de Álvaro García. Barral cabeceó un balón que Cristian pudo detener en su último intento a puerta, en el minuto 19. Pasaron los minutos y el Cádiz fue levantando el pie del acelerador. Poco a poco el Zaragoza se encontró más cómodo sobre el césped, y empezó a circular el balón. Pero entonces emergió el otro fútbol del Cádiz. Eguaras fue anulado, marcado por al menos dos rivales. Zapater andaba perdido. Solo Lasure, Delmás, Febas y Ros trataban de conectar buscando espacios a la espalda de la defensa. Todo el Cádiz dio un paso atrás, metiendo a sus once jugadores tras la línea del centro del campo. Garrido, Barral y compañía cortaban cada acometida sin contemplaciones, pero con la aquiescencia del árbitro. Álex Fernández vio la única amarilla de los andaluces en todo el partido antes del descanso.

La olla a presión del Carranza La grada advirtió a Vicandi Garrido de que las amarillas solo podían tener un destinatario, y vaya si tomó nota. En el primer minuto de juego, Álvaro García generó otra gran ocasión para los locales, que Verdasca le birló a Carrillo en el último segundo. Después, de nuevo a replegarse. Tan frustrado estaba el Zaragoza por no poder encontrar huecos, que su mejor ocasión fue un disparo lejano de Ros que Cifuentes sacó con dificultad. Poco después, una jugada embarullada en su área se saldó con amarilla para Febas, por una entrada a destiempo. En un saque de esquina Cifuentes se llevó un golpe en la cara de uno de Servando, pero todos señalaron a Verdasca mientras el portero rodaba por los suelos. El ambiente del Carranza era infernal, y el colegiado se dejó infuir por él. Natxo decidió retirar a Ros y Febas para dar entrada a Guti y Buff.

Con el suizo se conseguían abrir algunos espacios más, pero la salida del navarro fue un error. Zapater, agotado tras una larga temporada, hubiera sido mejor sustitución. Poco después, en una anodina jugada en banda, el Cádiz perdió el balón, pero Álvaro García se tiró al suelo como si Delmás le hubiera zancadilleado. El colegiado escuchó la bronca de la grada y expulsó a Delmás, sin pararse a reexionar que la acción no merecía amarilla. En la siguiente jugada, Perea puso un balón largo para Álvaro, quien dejó a Zapater atrás con suma facilidad, y batió a Cristian por bajo. Con 2-0 y 25 minutos por delante, pero con un hombre menos, el Zaragoza no fue capaz de generar mucho más peligro. Un disparo desde la frontal de Guti no le supuso gran problema a Cifuentes, que lo detuvo sin dificultad.

Mal gesto desde la grada El partido terminó con una nota muy desagradable por parte de la ación gaditana. El partido ya se había venidocalentando durante toda la semana a colación de un futbolista: Papunashvili. El georgiano tuvo la mala suerte de lesionar involuntariamente en la primera vuelta a José Mari, quien aún no se ha recuperado. Comentarios de acionados en redes sociales antes del encuentro presagiaban un ambiente muy caldeado en su contra. Mientras calentaba en la banda junto a Pombo, la grada se puso a gritarle “asesino, asesino”. Natxo decidió sacar a Pombo para sustituir a Toquero, y dejar a Papunashvili en el banquillo. No contenta con eso, la ación le gritó a Julián Delmás de todo menos bonito cuando fue expulsado.

Esta circunstancia provocó una mirada de incredulidad de Cristian hacia la grada. Dicha mirada fue el motivo de que la grada insultara a Cristian en el tramo final del encuentro. Pero lo más grave ha sucedido al decretar el colegiado el final del encuentro. Varios integrantes del banquillo del Cádiz se fueron a buscar a Cristian a increparle su comportamiento. Recordamos, una mirada a la grada. Ante la lluvia de insultos que estaba recibiendo Delmás. Y este es el nuevo Cádiz, ni rastro de lo que tuvo en el césped ni en la grada en el pasado. No mencionaremos a su consejero delegado porque el
Real Zaragoza ya ha ido bien servido en su historia de personajes de su calaña. Pero lo cierto es que todo suma. Al menos, el Zaragoza tiene en la Romareda la oportunidad de amarrar el playoff. A por ello, que aún depende de sí mismo

http://realzaragozafans.com/encerrona-cadiz-2-real-zaragoza-0/

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