viernes , 27 noviembre 2020
Foto: lavozdigital

TOCA REMANGARSE, ÓSCAR

Foto: lavozdigital

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Jorge González.

Toca remangarse, Óscar. La confección de la plantilla de este pasado verano ha quedado trastocada por la venta, casi sobre la bocina, de Álvaro García. La guerra intestina de los dos máximos consejeros cadistas han afectado proporcionalmente a la organización de una plantilla, que si bien parece competitiva, hay cierta descompensación en algunas zonas del campo.

En la defensa, el central que debe firmarse está señalado en rojo. Parece ser que Sergio Sánchez, que actualmente se encuentra sin equipo, será el central. Una posición que ya quedó coja al haber sólo tres centrales puros (Servando, Kecojevic y Marcos Mauro) y el parche de Edu Ramos. Pero no queda ahí la cosa.

El infortunio también se ha cebado con el Cádiz tras la lesión de Juan Hernández. Este hecho, unido al todavía lesionado Jairo, deja al equipo sin extremos izquierdos puros. El entuerto le ha tocado a Manu Vallejo, que está cumpliendo con creces con su cometido, pero es una posición a ocupar con urgencia. Karim Yoda lleva sonando algún tiempo…

Del centro del campo nada se puede decir. Álex Fernández, José Mari, Edu Ramos, Perea o Aketxe conforman uno de los mejores centros del campo de la categoría. Cervera, proclive al juego directo, parece haberse dado cuenta de este hecho y los partidos ya no son un monólogo del rival con la pelota. El equipo le disputa la posesión en algunos partidos al contrario y tanto a Almería o Albacete, los amarillos superaron con el manejo del balón.

La delantera parece seguir siendo nuestro talón de aquiles. Otra temporada más. Y si no hay un efecto Romera o Vallejo cuando Jairo se incorpore de su lesión, parece que nos tocan partidos ganados por la mínima. Lekic, fuera de forma, es un rematador, pero los delanteros cadistas deben fabricarse también las ocasiones. Se echa de menos ese perfil de Ortuño, que arrancaba a treinta metros de la portería para fabricarse el tanto. O su saber estar en el lugar oportuno ante un centro. Mario Barco es un perfil parecido, pero aún no ha mostrado el acierto que tenía el jugador de Yecla. Habrá que esperar al mercado de enero, o esperar a que los que ya están, terminen explotando.

Hay dinero en las arcas y el límite salarial es de más de siete millones de euros. La ventana de mercado de enero debe ser un buen momento para sacar partido de esos recursos. Habrá que esperar algún descarte de Primera o rastrear el mercado internacional.

Toca remangarse, Óscar.

Dejanos tu comentario...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies